Bartolomé Mitre 1131 7° “E”
asociacionatta@gmail.com
(11)43817154

Día del Tripulante de Transporte Aéreo 2018.

Palabras del presidente de la Asociación de Tripulantes de Transporte Aéreo Brigadier Mayor (R) VGM Horacio Armando OREFICE en el Día del Tripulante de Transporte Aéreo.

 

28 DE SETIEMBRE DE 2018

"Autoridades presentes, señoras y señores:

El próximo 29 de setiembre de 2018, se cumplirá un nuevo aniversario del Dia de la Aviación de Transporte Aéreo Militar, instituido por Resolución No. 895/ 2004 del JEMGFAA, según las efemérides aeronáuticas, coincidentemente con la festividad de San Miguel Arcángel, patrono de la ”Aviación de Transporte Aéreo Militar.

Antes que nada, debo agradecer a las Autoridades que institucionalmente apoyan de manera efectiva, la realización de esta ceremonia, en clara contribución con los objetivos de la Asociación. Mereciendo también, un particular agradecimiento, al Señor Jefe de la I Brigada Aérea, que ha puesto a disposición estas instalaciones, y a su personal, para que la Cuna de la Aviación Nacional luzca de manera especial en este día.

Pero, además, quiero también agradecer, que se haya recordado de una manera institucionalmente expresa, el día 28 de agosto pasado, a través de distintos actos, -cosa que hacía tiempo no ocurría - las efemérides 'del primer avión de la Fuerza Aérea derribado por un oponente', el Hércules C-130 TC-62, ceremonia en donde se resaltó, de manera especial, la actuación de la tripulación de ese avión de transporte.

Y así mismo, celebrar, un hecho, como el que se hayan continuado las operaciones aéreas de reabastecimiento de combustible en vuelo, entre aeronaves KC-130, ahora totalmente modernizadas y escuadrillas de aviones A4-AR de la V Brigada Aérea, recuperando así una capacidad estratégica, en las operaciones a realizar por la Fuerza.

Año tras año, nuestra asociación, después de 26 años desde su fundación, viene invariablemente, celebrando este día.

Año tras año, nos tomamos un tiempo, para hacer una recordación, sobre el significado que históricamente tiene nuestra especialidad.

Surgen así, las figuras como la del Brigadier General Antonio Parodi, al que le rendimos homenaje y de hechos relevantes, que por ser tantos, parece que perdieran la verdadera dimensión de su trascendencia, quedando muchas veces, sumidos en el olvido colectivo.

Surgen así, relatos de los aportes hechos a la comunidad, como el que Líneas Aéreas del Estado ha realizado a través del tiempo, uniendo pueblos y zonas las que difícilmente pudieran comunicarse por otro medio, o las sucesivas Campañas Antárticas realizadas anualmente o el apoyo a las Misiones de Paz en otros países.

Es por eso, que hoy, me parece oportuno reflexionar sobre otro aspecto, que es:

La responsabilidad que nos cabe

Y comenzaremos, por la responsabilidad que le cabe a nuestra Asociación.

¿Qué sentido tendría, premiar aquellos tripulantes que por sus méritos se han hecho merecedores a ser distinguidos? Si no fuera, el incentivo y ejemplo para que otros, se vean motivados al esfuerzo, al trabajo, y a la constante tarea de mejorar la especialidad.

¿Qué sentido tendría, año tras año, realizar una parada militar como esta, sino estuviera implícita en la misma el trasmitir y fomentar el espíritu de camaradería, resaltando los hechos trascendentes, los que en muchos casos -cargados de heroísmo- han realizado nuestros predecesores en el ámbito del transporte aéreo militar?

¿Qué sentido tendría, sino les recordáramos, a nuestros tripulantes, que son ellos en donde descansa la conducción y el empleo del principal medio que tiene la Fuerza Aérea?

El avión

Que, proyectados al espacio, un grupo humano, dentro de una misma máquina, hace que se encuentren todos unidos por igual destino y en presencia de los mismos riesgos. En donde el trabajo en equipo exige desarrollar cualidades morales y espirituales, asumiendo un compromiso mutuo entre ellos mismos, y entendiendo que:

NINGUNO DE ELLOS ES TAN BUENO COMO TODOS ELLOS

Volar en tripulación, tiene un doble significado: El primero, está vinculado al conocimiento de la alta complejidad de los elementos técnicos del avión que debe poseer cada tripulante, según el lugar en que se desempeña. El segundo: es la expresión aunada de voluntades, sometidas a una férrea disciplina, cuyo propósito es el cumplimiento de una misión sin desfallecimientos y con alto espíritu de sacrificio.

ASI ME LO ENSEÑARON A MI…Y ASI LO TRANSMITO

Acabamos de asistir a los cambios de categorías de nuestros tripulantes. Este hecho, es la muestra del reconocimiento a una capacidad alcanzada en la profesión, Un peldaño más, en la escala del perfeccionamiento personal y profesional, capacidad sin la cual, el complejo engranaje de la Fuerza Aérea no podría funcionar. Ese crecimiento seria incompleto, si no va acompañado de una clara conciencia de los hechos a producir, teniendo como referencia los logros que otros -no sin sacrificio- hicieron en el pasado.

Hace algo más de 50 años, tuvo lugar el primer vuelo transpolar transcontinental, porque la FUERZA AÉREA desde un principio, comprendió el papel preponderante que la aviación tendría en el Continente Antártico.

Para ser exacto, el 03 de noviembre de 1965, un bimotor de transporte, un C-47 matricula TA-05, llegó al POLO SUR, y junto a él, dos pequeños monomotores Beaver DHC-2 matrículas P05 y P06.

En una hazaña, plena de inconvenientes a resolver, sin ninguno de los medios de los que hoy disponemos, una falla técnica que requería el envío de un amortiguador del tren de aterrizaje hizo que, con inmediatez, un cuatrimotor-el B-022-mediante el lanzamiento de bultos en paracaídas en la Base Belgrano permitió que el TA-05, pudiera quedar operativo, llegando así al Polo Sur y continuar con su extensa travesía posterior.

¿Como nos va a sorprender? -entonces- Que algunos de esos mismos protagonistas de la hazaña Antártica, estuvieran en 1982, socorriendo al camarada, piloto de un Skyhawk impactado por el fuego enemigo, sin tener este más esperanza que eyectarse sobre las heladas aguas del Atlántico Sur.

¿Como nos va a sorprender? Que arriesgando material y personal y con el acuerdo de toda la tripulación se haya penetrado en el campo principal de combate, para socorrer al camarada en peligro.

¿Como nos va a sorprender? Que ante la ausencia de información de quienes debían proporcionarla, se haya adoptado un procedimiento, para “la marcación de blancos navales enemigos” dentro del Teatro de Operaciones Atlántico Sur, logrando así su detección, identificación, y posterior ataque por la caza interceptora. Misiones recordadas a través del indicativo “LOCO”, y que lamentablemente terminaron con el derribo del C-130 matricula TC-63 y la muerte de su heroica tripulación.

¿Como nos va a sorprender? Que una tripulación se haya presentado en forma voluntaria para realizar con una lenta aeronave de transporte, armada con 12 bombas de 250 kilos, tareas de interdicción y bombardeo en el campo principal de combate, y que dio como resultado además de muchos sustos, el hundimiento de un petrolero, que llevaba asistencia a la flota enemiga.

¿Como nos va a sorprender? Que durante los días que duró el conflicto en el Atlántico Sur, los tripulantes de aviones de transporte rompieran a diario el bloqueo que pretendieron establecer las fuerzas británicas, a través de un Puente Aéreo sin precedentes, cordón umbilical único, que aseguró el abastecimiento a las Islas de insumos y pertrechos.

MUY GRANDE ES LA RESPONSABILIDAD QUE NOS CABE A TODOS LOS PRESENTES

Ser herederos de una historia así, es motivo de un inmenso orgullo, pero más que eso, es la responsabilidad de honrar aquellos que nos precedieron y aquellos que cumpliendo con la palabra empeñada arriesgaron su vida y enfrentaron la muerte, por defender como propio esos 4 palmos de tierra, y que por defender lo patrio y lo propio, fueron capaces, aún de morir, sabiendo porqué y para qué vivían.

MUY GRANDE ES LA RESPONSABILIDAD QUE NOS CABE

De esa gesta, que movilizó el coraje y el valor de propios y ajenos, muchos son los que todavía nos sentimos identificados con aquellos que volando al ras de las olas, iban atacar una fragata o a abastecer a las Islas, rescatando con un helicóptero algún eyectado o brindando guiado a alguna escuadrilla a través del radar, en un Centro de Información y Control, manejando un cañón o poniendo en servicio aviones en las mañanas heladas en la turba malvinera o en las bases patagónicas.

Haber hecho juntos grandes cosas y pretender hacer muchas más, nos dará la cohesión necesaria para que la Fuerza Aérea siga ocupando un lugar prestigioso entre las Fuerzas Aéreas del mundo. siempre que tengamos verdadera conciencia …”de la responsabilidad que nos cabe” ….

Por eso que, la mayor conclusión, si alguna hemos obtenido, después, de un análisis concienzudo de nuestra historia: es que LA FUERZA AÉREA ES UN GRAN EQUIPO, y en realidad, para decirlo de otra manera… UNA GRAN TRIPULACIÓN.

¿O acaso en pos del cumplimiento de la misión encomendada, no estamos dentro de una máquina institucional, que hace que nos encontremos todos unidos por un igual destino, y en presencia de los mismos riesgos, en donde el trabajo en equipo exige desarrollar cualidades morales y espirituales asumiendo un compromiso mutuo entre nosotros mismos?

Por eso mismo, hoy más que nunca debemos reafirmar con sentido de tripulante:

Que... 'ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros'

ASÍ ME LO ENSEÑARON A MI Y ASI LO TRANSMITO…

Solo me resta agradecer al Buen Dios, que nos ha permitido vivir este momento todos juntos, invocar la protección de la Santísima Virgen en la advocación de Nuestra Sra de Loreto, y de San Miguel, nuestro santo patrono, líder de la iglesia militante, para que guié nuestros pasos, bendiga a nuestros tripulantes en su vida profesional, y nos ayude a todos a mantener el rumbo en nuestra vida cotidiana, para contribuir así a la grandeza de Nuestra Patria y el desarrollo armónico y sostenido de nuestra Fuerza Aérea."